Una experiencia para los valientes del “slow travel”, los que viajan para sentir, no solo para ver. 🚲 Empieza el día en el Horizonte El sol se asoma sobre la bahía y la ciudad despierta despacio. Desde la terraza del Hotel Amic Horizonte , las vistas de Palma son una promesa: el mar, los barcos, la Catedral a lo lejos… Café, desayuno con fruta y un pequeño plan: vivir un domingo como un palmesano más. 🌴 Rumbo al Portixol: pedaleando entre brisa y sonrisas Apenas 4 kilómetros separan el hotel del barrio más vibrante de la costa palmesana. Puedes ir en bici o incluso caminando , siguiendo el paseo marítimo: un camino de luz, mar y gente que disfruta del día. En minutos dejas atrás los barcos del puerto y te adentras en la esencia de Palma moderna: runners, ciclistas, familias, músicos callejeros… La vida sucede a ritmo lento y feliz. ⚓ Primera parada: el Club Náutico del Portixol Aquí se respira mar en cada esquina. Veleros balanceándose, olor a sal y risas de domingo....