Hay personas que llegan a Mallorca buscando el Mediterráneo, las calas, la Serra de Tramuntana o las calles históricas de Palma. Y regresan hablando de sus vinos. Porque Mallorca no es únicamente una isla en la que se produce vino. Mallorca es una tierra de vino. El viñedo forma parte de su paisaje, su agricultura, sus pueblos, sus celebraciones y su manera de sentarse alrededor de una mesa. Está presente desde las laderas de la Serra de Tramuntana hasta las tierras rojizas del centro de la isla; desde Santa Maria del Camí y Binissalem hasta Felanitx, Manacor, Petra, Porreres, Artà, Campos o Santanyí. Recorrer las bodegas de Mallorca es otra forma de conocer la isla. Más pausada. Más profunda. Más auténtica. DOS DENOMINACIONES DE ORIGEN Y UNA ISLA LLENA DE IDENTIDAD Mallorca cuenta con dos grandes denominaciones de origen: DO Binissalem y DOP Pla i Llevant , además de numerosos vinos acogidos a la indicación Vi de la Terra Mallorca . La DO Binissalem se extiende por cinco municipios ...